Por: José de Jesús Tejada Maury
LA ÚLTIMA CARTA DE
CHÁVEZ
Precisamente lo que más
deseo es no volverme cansón con el
tema del cáncer, muchas vidas han
llevado a sus espaldas este fraude
académico y científico con el cual se rajó todo el arte de la medicina,
incluyendo a sus más avezados especialistas,. Reitero una vez más que estamos
frente a un fraude académico y científico. Cada vez que a través de los medios
se informa sobre hallazgo de moléculas químicas lo que hacen es desinformar más
a un gremio de especialistas que ni siquiera se digna en verificar la
información, menos en investigar (hablo en el sentido filosófico y científico de
lo que es la investigación), y no en el copiar, pegar imprimir, o recibir la
retahíla de bazofia mercachifle dictadas en los monólogos mal llamados
seminarios que vienen diseñados por el cartel químico farmaceuta y en viva voz
de un histriónico especialista que ingenuamente es utilizado sin que se percate
de ello .
Anteriormente tenía un concepto
sobre la medicina cubana. Me pregunto ¿por qué le dieron tanta fama? Hoy cuando
analizo el caso de Hugo Chávez, caso que pone en la palestra pública
internacional no sólo el caso de la medicina cubana, sino la del mundo en
general, los sistemas de salud, los procedimientos y aun cuando les incomode,
en el trasfondo se evalúa la calidad académica de las facultades de medicina y
el ejercicio profesional de los médicos en general. Mis conclusiones como
investigador me llevan a manifestarle a la sociedad y al mundo entero que
efectivamente nos encontramos frente a un fraude académico, científico y
político. Hoy he entendido el porqué sobreviven algunas víctimas de este fraude
(pacientes), y por qué otros no, el porqué por mucha “inversión “que hagan en
investigación, no encuentran moléculas químicas, como tampoco van a encontrarlas, las infructuosas
investigaciones para una supuesta vacuna
para el cáncer, que como ya se los he manifestado a muchos investigadores de
estos, tratar de buscar una vacuna para el mal comercial del cáncer es similar
a encontrar una vacuna contra el hambre, más bien se está invirtiendo más en
desinformación que en investigación. A mí personalmente me hubiera sido más
aceptable que los protagonistas y apologistas de los fraudes académicos
hubiesen respondido profesionalmente y no hubiesen apelado a la censura de los medios valiéndose de su poder político
y económico, y que las academias (sean cual fuere su visión, misión), hubiesen
recurrido a la respuesta profesional y no a un chisme u ofensa personal como lo hicieron algunos
“especialistas”. La indiferencia de parte de medios y academias para un investigador perseverante, no hace mella en el propósito trazado
para mí, por el contrario, aún estoy con mayor decisión en mi lucha para que la
humanidad despierte de este letargo.
He ahí un Hugo Chávez Frías, y
otros tantos ingenuos e inocentes víctimas de un fraude académico y científico
patrocinado por la ignorancia de nuestros académicos y profesionales que no se
toman el trabajo de verificar la información que reciben y que en una forma
irresponsable aplican procedimientos inhumanos, sin siquiera medio entender que
están luchando no contra una enfermedad, sino contra un fraude académico,
científico y político.
A Hugo Chávez Frías lo están
llevando a la frontera cadavérica, que indefectiblemente lo llevará hacia el
laberinto que lo conducirá a la muerte. Sin embargo, la arrogancia, la
terquedad y el deseo
Por ganar indulgencia ante la
opinión mundial de “la mejor medicina
del mundo”, les impide ver el abismo que existe delante de sus pies.
Si a Hugo Chávez Frías, no lo
descontaminan de los efectos de la quimio y la radio que le aplicaron para “una enfermedad cuyas causas no se
conocen “”o un conjunto de enfermedades diversas de origen desconocido“o
“genéticas” Ignorando estos sabios que esto es un fraude académico científico y
político, seguidamente a la DEScontaminación hay que trabajarle en terapia para trastornos metabólicos (sin
moléculas químicas), el pueblo venezolano debe prepararse para el fatal
desenlace. Infortunado que los médicos cubanos y del mundo, ignoren el
verdadero origen de este “mal “y hayan trabajado sobre desinformación, y muchos
investigadores sobre pistas falsas,
habiendo perdido años en sus investigaciones.
Hugo, te juegas la última carta
sobre la mesa.
Email:jotema044@gmail.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario